Nuevo golpe fujimorista 25 años después

Noviembre del 2017 será recordado no sólo por el terrible golpe que significó no contar con Paolo Guerrero como conductor de la selección peruana en los partidos de repechaje para acceder al Mundial de Rusia del próximo año, sino también por el resurgimiento del golpismo institucional contra el país, asociado nuevamente al fujimorismo, como cuando hace 25 años el hoy encarcelado líder de esa agrupación disolvió el Congreso y comenzó a corromper a todo el que tuvo delante para asegurar sucesivas reelecciones que le permitieran saquear nuestra patria junto a Vladimiro Montesinos.

keiko golpista

Hace 17 años, también en noviembre, tras la fuga y renuncia de Fujimori desde Brunei, el Congreso de la República ungió como Presidente Transitorio a Valentín Paniagua, que estableció las normas para restaurar la democracia en el Perú. Unos meses después, en julio del 2001, entregó la banda presidencial a Alejandro Toledo, elegido en los comicios de ese año. Hoy Fujimori está preso y Toledo prófugo.

Sin embargo, los escándalos de corrupción de nuestros políticos no se han desvanecido, y la hija del dictador sentenciado  es ahora la protagonista de una nueva amenaza contra el orden jurídico e institucional del país. Por lavado de activos y sobornos desde las campañas electorales en que participaron, está preso el ex presidente Ollanta Humala, y es investigado el ex mandatario Alan García Pérez, como muchos de sus colaboradores. La ex candidata presidencial fujimorista teme terminar en una celda junto a Nadine Heredia, y ha comenzado a mover sus fichas para evitar que eso ocurra.

En poco menos de una semana, ella y sus voceros la han emprendido contra el Ministerio Público, el Tribunal Constitucional y otro Ministro del Gabinete de Pedro Pablo Kuzcynski. La Fiscalía de la Nación desestimó el archivamiento de las investigaciones contra Fuerza Popular a la que se sindica de ser una organización criminal dirigida por ella, y contra Joaquín Ramirez, ex secretario general de ese partido, y ex financista de la campaña electoral, al que la DEA también puso la puntería.

Las amenazas contra el Fiscal de la Nación recibieron una valiente respuesta de éste y del pleno de la Junta de Fiscales. Juristas de todo el país señalaron que si debe investigarse a FP no es dable que se amenace con destituciones congresales, pues el Parlamento no tiene entre sus funciones evaluar la eficacia del Ministerio Público.

El Tribunal Constitucional también pretende ser copado, sacando a los magistrados independientes que ahora hay en él. Exactamente como ocurrió durante el gobierno de Alberto Fujimori. Las reformas electorales que viene aprobando el Congreso para evitar que se conozca el origen del financiamiento de las campañas podrían ser denunciadas como inconstitucionales, y el fujimorismo busca curarse en salud, teniendo como aliados a los futuros miembros del TC, que pretende imponer.

Por otro lado, tras haber vacado al Gabinete Zavala, y estando en jaque, pues un nuevo baloteo del Consejo de Ministros acarrearía su disolución, el Congreso mayoritariamente naranja busca ir minando a titulares de los portafolios, acusándolos de cualquier tontería, desestabilizando así la marcha del Ejecutivo. Carlos Basombrío, Ministro del Interior, podrá no ser muy eficiente en la lucha contra la delincuencia, aunque algunos tímidos avances hay, pero pretender decir que es ideólogo del terrorismo, es un absurdo total.

El esquema golpista del fujimorismo se completa con la terca andanada contra el Jefe de Estado, a quien quieren llevar de grado o fuerza a declarar ante una Comisión Investigadora del Congreso para que responda por sus supuestas vinculaciones con Odebretch, cuando su propia lideresa está en las agendas de los mandamases de la empresa brasileña. Si PPK es culpable de inconductas morales y legales durante su gestión como Premier de Toledo, hay canales constitucionales para apercibirlo, sin dañar la majestad de su investidura como presidente de todos los peruanos.

En estas circunstancias, mal haría Kuczynski en mostrar más debilidad de la que ya viene evidenciando. Un indulto a Fujimori en estos momentos no parará la obcecada estrategia fujimorista de vacarlo por todos los medios para hacerse con el poder, a  la buena o a la mala.

El mandatario debe darse cuenta que a Keiko Fujimori no le interesa la libertad de su padre, pues jamás solicitó oficialmente la gracia, como no le interesó en su momento su madre, cuyo cargo de Primera Dama usurpó, ni tiene miramientos con su hermano, el congresista más votado de su bancada, a quien ha sometido a disciplina, y está a un paso de expulsarlo de sus filas por exhibir puntos de vista contrarios a los suyos, aún cuando sean solo para las tribunas.

La entraña del fujimorismo es anti democrática, corrupta, egoísta  (no le importa si se perjudican 100 mil peruanos con un proyecto beneficioso, lo que interesa es que el gobierno no exhiba logros), y  se nutre de voceros cada cual más impresentable y metido en mil y un chanchullos lumpenescos. Saben que están arrinconados, que la justicia tarda pero llega, y que a la legal no ganarán ya una elección, así que han decidido patear el tablero, como hace 25 años hizo Alberto Fujimori, y conquistar el poder a la mala para sus fines. Ojo con ellos.

 

 

 

 

 

 

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El país donde es imposible el aburrimiento

En el Perú, es imposible aburrirse. Los vaivenes de la política criolla son tan interesantes para el sector pensante de la población, como los ampays, romances y desamistes de los iconos faranduleros, lo son para los idiotizados consumidores de la TV basura.

En menos de 15 días, en nuestra patria, lo blanco puede volverse negro, y lo angosto convertirse en ancho. ¿No es cierto? Analicemos una media docena de situaciones acaecidas entre mediados de septiembre y el inicio de octubre,  y me darán la razón.

collage politico 2017

Para comenzar, el drama de la anunciada censura a la ex Ministra de Educación Marilú Martens, y la  pechada del presidente Kuczynski a la mayoría parlamentaria con la amenaza de disolverla, que significó la obligada caída del Gabinete Zavala, recompuesto bajo la presidencia de Meche Araoz (con el 85% de los Ministros censurados por el Congreso), y que ahora están dándose besitos con el presidente del Parlamento Luis Galarreta, mientras vuelve a abrirse la posibilidad del ilegal y aborrecido indulto al ex mandatario Alberto Fujimori. La aplicación de esa gracia fue negada más de tres veces por PPK, y todos sus voceros respaldaron a su líder… ahora que hay una luna de miel con los naranjas (ojo con el lote 192, con los millones de la reconstrucción, con la investigación fiscal a Keiko, que afecta tanto como la del Jefe de Estado), se comprueba que a veces los principios se compran con tapers del tamaño de coolers.

Segundo tema. Toledo ya estaba con mandato de prisión preventiva y orden de arresto, y ahora el juez Abel Concha, haciendo honor a su apellido, llevó todo el asunto a fojas cero, señalando que no le han contado bien la ruta de los 20 millones de dólares que Odebretch le pagó al chakano, y pese a que el ex socio de éste, Josef Maiman, acogiéndose a la colaboración eficaz, ha revelado suculentos detalles de la corruptelas del ex líder de Perú Posible. Todo el trabajo del Ministerio Público para lograr la extradición, al tacho.

Otra del Ministerio Público y el Poder Judicial, de la que deberían tomar nota Duberly Rodriguez y Pablo Sanchez (presidente  de la Corte Suprema y Fiscal de la Nación,  para no terminar como el ex Contralor Edgar Alarcón): A la fiscal Sara Vidal se le ocurrió archivar el caso en contra de Joaquín Ramirez, ex secretario general de Fuerza Popular y financista de la campaña de Keiko Fujimori, cuando aún faltaba abrir evidencia que corroboraría las investigaciones de la DEA. Que alguna Unidad de Investigación de prensa pesquise las cuentas de esta magistrada y sus allegados… estamos seguros que gratis no lo ha hecho.

Ya que estamos en este tema. Keiko y su esposo Mark Vito, acusado en los EEUU por fraude, han sido comprendidos en una investigación fiscal por enriquecimiento ilícito y lavado de activos, por lo de las agendas de Odebretch y los famosos “cócteles” de donde dice que sacó para su campaña presidencial. Esperamos, sin mucha esperanza, que el concienzudo trabajo del fiscal Pérez no se desestime, como ocurre siempre con las evidencias que señalan a Alan García como uno de los presidentes más corruptos de nuestra historia. Kenji Fujimori, supuestamente en una orilla más democrática que la de su hermana (el papel aguanta todo) y a punto de ser expulsado para que pueda formar un segundo partido fujimorista, ha dicho que pone las manos al fuego por Keiko. Favor con favor se paga. Su bancada no lo investigó por LIMASA y los cientos de kilos de droga hallados en su almacén.

Que el penalista Nakasaki, a quien jocosamente una publicación nombró hace un tiempo como “el abogado del daño”, y que ganó millones en la defensa infructuosa para que no vayan a la cárcel Alberto Fujimori y Magaly Medina (perdiendo ambos casos), asuma ahora la causa del ex presidente Ollanta Humala y su esposa Nadine Heredia, confirma que la plata compra todo, en primer lugar, y segundo, que la pareja presidencial del último lustro, recluida en prisión, no son unos “pobrecitos”, pues el letrado éste cobra hasta por mirarlo a uno. Cierto es que todos tienen derecho a la defensa y a escoger a quien los patrocine. Pero es claro que la parcialidad de Nakasaki siempre estuvo del lado naranja, y los Humala eran adversarios. Creemos que cometen un error, y que sus 18 meses de prisión preventiva se convertirán en 81.

Finalmente, los impresentables del Congreso, tan ineptos y conchudos como el Alcalde limeño Luis Castañeda, al que siguen blindando y dejando que acabe su vergonzoso tercer período, pese al comprobado desastre que éste es. A los impromptus verbales de la trásnsfuga Lourdes Alcorta, y el matonesco talante de Héctor Becerril, se suman las salvajadas de Yesenia Ponce (pagando a un director de colegio para que falsifique sus certificados de estudios, y criticando a su lideresa en una reunión, para luego rogar perdón cuando el audio se hizo público), y de Oracio Pacori (de Nuevo Perú, una nueva escisión de la cada vez más fragmentada izquierda), a quien se le ocurrió la infeliz y agraviante idea de regalar vía delivery potes de mermelada a los hombres de prensa en el Día del Periodista.

Hay muchas más perlas políticas ocurridas en las últimas semanas, pero creemos que para muestra bastan estos seis botones. No, nuestros “líderes” y “representantes” siguen pensando que el contrato de trabajo que se les extiende el día de las elecciones, es un cheque en blanco para actuar como dueños de esta chacra  bicolor de todas las sangres.

A pensar, peruanos y peruanas, tenemos la oportunidad en las elecciones del 2018 y del 2021 en dar un giro total a todo esto, y convertir nuestra nación en un espacio decente, coherente, verdaderamente democrático, donde la delincuencia, la corrupción, el amiguismo, y el contubernio no sienten sus reales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lima genera prematura candidatitis

El 7 de Octubre del próximo año se realizarán las elecciones municipales y regionales. Normalmente la campaña debería calentarse en mayo o junio del 2018, en que según el calendario electoral deben estar oficializadas las candidaturas, pero ante la pésima administración de alcaldes y presidentes regionales en Lima y provincias, las naturales expectativas por suceder a estos malos funcionarios, se han despertado.
los candidatos a Lima
Claro, habrá candidatos para todos los gustos y colores, y algunos apelarán a propuestas novedosas e inteligentes, mientras otros basarán su postulación en ataques al adversario, o en reunión de fondos para su publicidad, con la promesa de pagar los favores más adelante.El carrusel corrupto de siempre.
A estas alturas, si de Lima se trata, no hay un panorama claro aún. Luis Castañeda se irá con la aprobación en el suelo, y probablemente sea enjuiciado, y Susana Villarán no volverá a tentar la Alcaldía, satanizada por presuntas irregularidades por un lado, y por ineficacia de gestión, por el otro. Alex Kouri está preso, y Lourdes Flores debe haberse quedado curada ya, pues el “métanse la alcaldía al poto” jamás se apartará de ninguna futura campaña a la que sueñe aspirar.
¿Quienes están en el partidor? Enrique Cornejo quedó segundo la vez pasada, con el logo del APRA, bastante devaluado. Apartado del partido de Alfonso Ugarte, busca firmas para inscribir un movimiento llamado “Contigo Ciudadano”. Es un técnico eficaz, pero el escándalo de corrupción de Odebrecht, que ha llevado a la cárcel a algunos de sus colaboradores cercanos cuando fue Ministro de Alan García, lo salpicará irremediablemente. Muchos apristas se han subido a su carro, pues es bastante probable que el partido de la estrella no presente candidato.
Otro es Juan Carlos Zurek, actual Alcalde de La Molina, que se va de su distrito con poco apoyo popular. Va con los colores de Somos Perú, y ya está colocando aspirantes en diversos distritos, como Gina Galvez (ex gerenta suya y de Martín del Pomar en Barranco) para la alcaldía de Surco, y la ex pepecista Jessica Vargas, ex alcaldesa del tradicional distrito del Puente de los Suspiros, que busca repetir el plato.
Julio Gagó es el candidato de “Crece Lima”, un nuevo membrete de un sector del fujimorismo, el ligado a Kenji Fujimori, de quien es muy amigo, al igual que otros referentes de esa agrupación, como Alberto Aguinaga. Gagó fue parlamentario y estuvo investigado, y casi desaforado, por acusaciones de tráfico de influencias. El llamado “fujimorismo oficial”, de Fuerza Popular, lidedrado por Keiko Fujimori aún deshoja margaritas y no se ha decidido.
La ex legisladora Esther Capuñay (ex Solidaridad) sería la candidata de Alianza para el Progreso de César Acuña, el pastor Humberto Lay volvería a postular por Restauración Nacional, y José Luna (también ex congresista de Solidaridad Nacional) ha inscrito, con el apoyo de Erasmo Wong, su movimiento Podemos Perú, y el candidato sería él mismo, o quizás Nano Guerra García.
Gustavo Guerra García sería el aspirante de un  sector de la izquierda, que aglutina a líderes como Susana Villarán, Salomón Lerner y Yehude Simon en un bloque llamado “Avanza Lima”. Otras dos facciones, la de Verónika Mendoza (llamada “Nuevo Perú”) y la de Marco Arana (que dirige el Frente Amplio) no deciden aún si se congregarían en torno a esta figura única o irían separados. Esto último es lo más probable, aunque las conversaciones con Marisa Glave y otros dirigentes de “Nuevo Perú” están avanzadas. Si ellos aceptan, es un  hecho que el bloque de Arana se inhibirá, o quizás busque aliados más radicales. Hay que recordar que ya logró su inscripción Avanza País, liderado por Pedro Cenas, pero que es una creación de los hermanos Ulises y Antauro Humala.
El PPC  se debate entre llevar como candidato a Alberto Beingolea o al alcalde de San Borja, Marco Alvarez. En AP se especula con la posibilidad que sea el actual regidor metropolitano Augusto Rey, quien lo ha descartado en principio. El partido de gobierno, Peruanos por el Cambio, lanzaría a una mujer, según su dirigente Gilbert Violeta. No se han voceado nombres aún, pero el secretario de organización de esa agrupación, Jorge Villacorta, afirmó que esta interesado en postular.
Los alcaldes de Miraflores (Jorge Muñoz), Ate (Oscar Benavides), Surco (Roberto Gomez Baca), Jesús María (Juan Manuel Ocrospoma) y San Isidro (Manuel Velarde) o buscan firmas para inscribir movimientos propios, o conversan con las dirigencias de Acción Popular, Siempre Unidos, Solidaridad Nacional, Fuerza Popular, Perú Patria Segura, organizaciones ya inscritas, para ver si terminan siendo sus abanderados.
“Vamos Perú”, organización ligada a ex autoridades del Callao como Alex Kouri y Juan Sotomayor, que postularan en las elecciones pasadas a Fernán Altuve, conversa con el comunicador radial Philip Butters para ver si acepta ser su candidato.
Finalmente, Todos por el Perú, partido liderado por Aureo Zegarra, que llevó como candidato presidencial en el 2016  a Julio Guzmán (ya apartado de su organización) y que estuvo a punto de competir en segunda vuelta con el fujimorismo, oficializó la pre candidatura del abogado y periodista Alberto Bajak, como su aspirante a Lima, mientras se perfilan ya los nombres de sus postulantes a varios gobiernos regionales y distritales en todo el país
El diagnóstico de lo que ocurre en la capital, y que hay que solucionar, es más que evidente. Caos en el transporte, desorden administrativo, zonificaciones superpuestas, inseguridad, pésima disposición a respetar espacios públicos, concesiones indiscriminadas bajo contratos sospechosos, ausencia de áreas verdes y recreativo-deportivas, poca coordinación con la policía, los bomberos y las unidades de salud, nulo apoyo a los emprendimientos.
De entre  todo el abanico de postulaciones que hemos reseñado, a las que se sumarán seguro unas cuantas más, esperamos ver propuestas y no guerra, concertación para arribar a soluciones integradas tomando incluso los aportes del adversario, mejorándolos, y no acusaciones de plagios o traiciones.
Lima quiere a su mejor vecino trabajando para sus conciudadanos, y no un político indeseable más. Alguien que se comprometa a servir y no a “robar haciendo obra”. Un equipo que llame a los vencidos y los anime a trabajar todos por la ciudad que necesitamos, y pueda en unos años salir a la calle y ser saludado cordialmente, y no estigmatizado o enjuiciado por haber sido ineficaz o corrupto.

Bancadas parlamentarias pegadas con mocos y babas

La cosa es llegar al Congreso, a la Alcaldía, al Gobierno Regional, a la Presidencia. No importa cómo, o si hay que aliarse con Dios y con el Diablo, y caer en lo que alguna vez se criticó: regalar prebendas a cambio de votos. Así es la política en el Perú, pues, y no hay milagro que la cambie, lamentablemente.

mocos y babas

Es lo que hemos observado estas últimas semanas, más acusadamente que en meses anteriores. Si bien ya ha habido casos de alejamientos de legisladores de sus bancadas de origen (Yeni Vilcatoma de Fuerza Popular, y Roberto Vieira de Peruanos por el Kambio), en los días pasados la crisis al interior del fujimorismo y del bloque de izquierda llamado Frente Amplio se ha agudizado.

El virus causante de este descalabro que amenaza partir dos de los más importantes grupos legislativos en el Congreso, se llama autoritarismo, es cierto, pero también conveniencia electorera, anteojeras a la hora de buscar un sitial donde capturar una curul, muchas veces sabiendo bien de que pie cojean los eventuales aliados en la campaña.

En el fujimorismo la cosa viene mal desde el saque. Para nadie es un secreto que los hijos el encarcelado líder de ese grupo, Keiko y Kenji Fujimori, vienen midiendo fuerzas para ver quien será el candidato presidencial en el 2021. Aunque parezca increíble, los pasivos de Keiko (Joaquin Ramirez, el no trabajar, su intromisión autoritaria en decisiones parlamentarias, su ciego afán de desestabilizar el gobierno a punta de interpelaciones y censuras, el aprovechamiento político de las donaciones durante los desastres naturales) le van pasando la factura, y se observa con un liderazgo más fino a su hermano menor (esto, hay que decirlo también, es una bien diseñada campaña de marketing).

Si bien ante las acusaciones y frente al régimen de PPK se han mostrado como una bancada sólida, monolítica, a la hora de votar (con generales que tienen voz de mando sobre sus “tropas”: Cecilia Chacon, Luz Salgado, Lourdes Alcorta, Hector Becerril y Luis Galarreta) , la procesión va por dentro, y recientemente la ha destapado la atractiva e inteligente congresista loretana Patricia Donayre, en virtud al tema de la reforma electoral, que debe ser ley pronto, y en la que el grupo mayoritario ha desestimado sus argumentos (bastante democráticos y purificadores de lo que hay hasta el momento) por considerar que se parecen a los propuestos por el Poder Ejecutivo y los organismos electorales, y a ellos le conviene lo ambiguo respecto a las fuentes de financiamiento de las campañas.

Su molestia ha sido evidente, ha reclamado airadamente al presidente de la Comisión de Constitución, su colega de bancada Miguel Torres (keikista convicto y confeso), y hasta ha señalado que no es posible que la lideresa del partido intervenga directamente en las decisiones de los parlamentarios, que no están sujetos a mandato imperativo, pero nada.

No le han hecho caso, y ahora siente en carne propia lo que es ser una “invitada” del fujimorismo para que les arrastre votos en su tierra, y que deja de serles útiles en cuanto piensa por si misma. Se lo dijimos en la campaña por Facebook porque nos cae bien, pero más primó la angurria, pues.

Ahora, Donayre evalúa retirarse de la bancada, y provocaría un cisma, pues hay una docena de legisladores provincianos, unidos con mocos y babas al fujimorismo durante la campaña, que ya no aguantan los desplantes de Keiko y sus “generales”.

En el Frente Amplio sucede algo similar. De amplitud, nada. Reeditando las mismas viejas rencillas que han hecho que sus proyectos políticos naufraguen siempre, la izquierda nacional no aprende de sus errores, y se ensarzan en tontas discusiones internas, que de ideológicas no tienen nada, sino que solo desnudan los apetitos de poder de sus líderes.

La bancada se ha partido en dos, y ambas facciones se acusan mutuamente de autoritarismo. Una es comandada por el ex cura Marco Arana, y la otra por Manuel Dammert, Marisa Glave y otros seguidores conspicuos de la ex candidata presidencial Veronika Mendoza, y que buscan formar un nuevo grupo electorero, “Nuevo Perú”, que desean que sea reconocido también como fuerza política por el Consejo Directivo del Congreso. El nombre ya ha sido usado antes en una elección nacional, y tuvo como candidatos al Parlamento nada menos que a Javier Diez Canseco y al ex diputado Manuel Benza Pflucker.

Arana se ha irrogado atribuciones extra reglamentarias, y ha sometido a disciplina a miembros de la bancada, ha removido de comisiones a legisladores de la facción contraria de su mismo grupo parlamentario, y ha redactado un reglamento interno del grupo parlamentario, entregado a la presidencia del Congreso, documento que no es fruto del consenso entre todos los congresistas elegidos bajo la misma bandera.

Claro, ahora, el ex sacerdote es poco menos que el Anticristo para los seguidores de la light Veronika, pero no le pueden contar a la ciudadanía que no sabían quien era, cuando se hizo conocido liderando las protestas anti mineras, cerrando carreteras, negándose a todo tipo de diálogo con Ministros y legisladores durante casi 10 años. Lo pusieron de candidato a Vicepresidente, cabeza de lista parlamentaria, y vocero de su bancada, pues.

Llorar sobre la leche derramada, en política, no se ve bien. Hay que admitir hidalgamente los errores. Y esto va tanto para Patty Donayre, aburrida ya del fujimorismo, como para Marisa Glave y los otros legisladores hartos del FA que los cobijó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las lecciones del proceso electoral y mi “experiencia Guzmán”

Tenemos nuevo Presidente, Pedro Pablo Kuczynski, al que se debe apoyar de forma cohesionada y responsable, y vale la oportunidad para que el suscrito haga algunas reflexiones en primera persona sobre las lecciones que nos ha dejado el medio año de vertiginosa campaña electoral que hemos vivido, en el que tuve ocasión de participar activamente, como parte del equipo de “Todos por el Perú”, liderado por Aureo Zegarra, que postuló a Julio Guzmán a la Presidencia de la República.
los candidatos 2016
La primera lección: “A veces en la puerta del horno se quema el pan”. Y esto va obviamente para el fujimorismo, que ya se sentía ganador, y acusó groseros exabruptos de soberbia y ninguneo con todos los demás, amén de volver a caer en la conformación de un equipo que hacía agua por todos lados en lo referente a propuestas (la única en limpio era el indulto a su líder) además de escasa solvencia moral.
Otros que mordieron el polvo fueron César Acuña por sus plagios y acusaciones de lavado de activos, Alan García y su desastrosa alianza con el PPC (y encima su poca visión para ver que los narcoindultos le pasarían la factura), Alejandro Toledo que tendrá que buscar firmas de nuevo para refundar su partido (si es que antes no va preso, pues su situación es muy complicada), el nacionalismo, dos veces protagonista en los últimos procesos ganando el del 2011, y ahora totalmente desmantelado por obra y gracia de su presidenta Nadine Heredia; el alcalde Castañeda, que pese a su aprobación en Lima (inflada en nuestra opinión) tuvo que retirar a su candidato presidencial o perdía la inscripción; y Guzmán, que se dejó encimar por un entorno nefasto de personas sin escrúpulos por un lado (dos o tres) y de incompetentes por el otro (también un par y alguno más) y abusando de la buena fe de un partido con una docena de años de fundado que le dio su logo, sus firmas, sus bases, sus técnicos y un trabajo de recolección de fondos, desperdició la oportunidad de convertirse en el outsider que esperaba el Perú, mal inscribió su fórmula y su lista congresal, quiso copar con ese entorno los estamentos de la organización que lo cobijó, y se mostró como un mal perdedor, arengando para que no haya elecciones, y ahora, lanzándose solito, mismo mesías iluminado, a buscar un millón y más de firmas para construir el sueño del partido propio, como si no tuviéramos ya bastantes.
Párrafo aparte merecen los organismos electorales. Se necesita una reingeniería total en el JNE y la ONPE. Han convertido el pasado proceso en un chiste cruel, en un circo trasnochado, donde ha corrido influencia partidaria (y quizás también dinero). Fregó a algunos por las puras, dejó pasar a otros que no se merecían seguir en carrera.
El fujimorismo, quiérase o no, será protagonista este primer año, y quizás el segundo, en virtud a la abrumadora mayoría parlamentaria que tiene. Lamentablemente ya estamos viendo su entraña, convenida y venenosa. Volver con la cantaleta de la liberación de su líder preso como si ese fuera un tema de interés nacional, y encima chantajear con eso al gobierno, pues si no se cede no habría voto de confianza al gabinete ni facultades legislativas para arrancar las reformas urgentes que se requieren tras el mediocre paso del humalismo por Palacio.
keiko fea
Vaticinamos una ruptura en él. Más del 65% de sus congresistas no son militantes naranjas, sino operadores políticos regionales, que se sumaron al coche que aparecía como ganador, y hay de todo ahí, desde personas para los que la política es un juego de negociaciones y conveniencias muchas veces amoral, y otros que no se sentirán cómodos con Kenyi, la señora Chacón, el puneño Mamani y otras perlas así, y preferirán tratar directamente con los ministros de PPK las demandas de sus poblaciones, acercándose de a pocos a posturas más razonables, que los alejarán de la olla de grillos en que se convertirá FP en estos cinco años, con Fujimori preso aún, y sus dos hijos políticos sacándose los ojos para ver quien representa a la dinastía en el 2021.
La izquierda tiene la gran oportunidad de demostrar madurez. Hay algunos personajes interesantes entre los elegidos, como también hay de los que no aprenden pese a los trancazos que la historia les ha dado. El liderazgo de Verónika Mendoza se puede diluir si Marco Arana decide que el 2021 es su momento, Marisa Glave apuesta por no ser segundona ya y prefiere ponerse al frente, y ojo, Gregorio Santos, ya libre tras un abusivo encarcelamiento de dos años, reedita con más potencia lo alcanzado en las pasadas elecciones, en las que triunfó ampliamente en Cajamarca y tuvo nichos interesantes en otros puntos del país, aunque lamentablemente (para él) no le alcanzara para tener bancada parlamentaria.
Veremos que tan fino hila PPK, que a decir verdad se encontró la Presidencia por el lío que fue el proceso gracias a los organismos electorales, la debacle de Guzmán y Acuña, y el anti fujimorismo y anti comunismo, que jugaron un partido importante. Merece destacarse el trabajo silencioso y desinteresado de “Líderes en Acción”, un colectivo formado por un joven ex operador de Guzmán, el presidente de EBC Perú, Martin Palomino. Recorrió todo el Perú, aglutinó integrantes de ex comités morados y de Barnechea, Lay, Acuña, ex humalistas y ex toledistas, como pepecistas frustrados por la alianza con el APRA, y marcaron la diferencia en la segunda vuelta. Esos 42,600 sufragios con los que PPK se impuso a Keiko Fujimori (y quizás algunos más) hay que decirlo, se los deben a LEA de Palomino.
ppk y martin
Respecto a mi “experiencia Guzmán”, poco se puede añadir a lo expresado en su valiente carta abierta por Marjorie Effio, quien fue Jefa de Prensa de la candidatura, y con quien compartimos algunas responsabilidades de la misma. Es falso que su exposición pública de los tensos momentos vividos durante los dos últimos meses de campaña obedezca a piconería por no haber sido considerada en la lista del Congreso. Lo mismo puedo decir de mi mismo, pues no me quitaba el sueño ser candidato, y no lo pedí yo, sino que fue solicitado por tres importantes miembros de la campaña.
En lo personal, le deseo suerte en su intento de fundar un club a su medida donde pueda ser el dueño de la pelota, que no comparto. Pienso que Guzmán es un interesante activo para la política del país, aunque esté equivocado ahora, y crea que se puede gobernar el país creyendo sólo en si mismo y sin equipos, junto a piquichones adheridos a las faldas de su familia.
con julio en la cena
El silencio del suscrito fue público, más no interno. El Gerente de Campaña, el Secretario Provincial de Lima, y el Presidente del Partido, amén del propio candidato, estuvieron siempre informados del malestar causado por algunas actitudes del entorno más cercano de Guzmán. Se abundará en detalles en una futura publicación, por lo que no se dio entrevistas ni declaraciones cuando ocurrió lo que ocurrió, pese a la insistencia de varios colegas de los medios. Claro que habrá, como en el caso de Marjorie, ataques en las redes por parte de algunas de las personas que aún siguen a Guzmán. Aquí no hay insultos ni una sola letra difamatoria. Estaremos preparados para decir la verdad de la milanesa, con nombres, pelos y señales.

Un gobierno más perdido que el avión malasio

POBLADORES DE COCACHACRA SE ENFRENTAN A LA POLICIA. FOTO: HEINER APARICIO LUGAR: COCACHACRA
POBLADORES DE COCACHACRA SE ENFRENTAN A LA POLICIA.
FOTO: HEINER APARICIO
LUGAR: COCACHACRA

El Presidente Ollanta Humala dejó pasar la última oportunidad que tenía para mostrarse ante el país como un estadista, y en virtud al mecanismo utilizado para intentar dar solución a la crisis en Arequipa por las protestas antimineras, ha evidenciado un pésimo manejo ante los conflictos sociales, y ha desnudado tanto su improvisación como su grado de ineficacia para el cargo, lo que configura una situación preocupante al entrarse ya a un año electoral, en que las aguas estarán movidas, y pudiera cundir la tentación de patear el endeble tablero de la democracia, que se expresa entre otras cosas, en la alternancia en el poder.

En vez de ir personalmente al sur del país, ese sur que votó mayoritariamente por él y lo ungió Presidente por sobre Keiko Fujimori, prefirió la seguridad y el facilismo de un mensaje a la Nación ante las cámaras de televisión. Lo ideal hubiera sido que demostrara autoridad (ahora que su esposa se encuentra de viaje en Asia) y sentar ahí en Arequipa ante una mesa  a los representantes de la empresa  como a los promotores de la protesta, y buscaran una solución rápida y satisfactoria que sea en beneficio, principalmente, de la población que es la que le paga su salario, y no una corporación internacional que en virtud a un contrato tiene obligaciones que cumplir.

El  mensaje de Humala, comparándolo con el coincidente comunicado de la empresa Southern soltado poco después, mientras el Primer Ministro estaba en el Congreso soportando la andanada de todas la bancadas, parece escrito por la Gerencia de Prensa de esta compañía, y esto es lamentable. Exhorta, llama a la reflexión, señala logros obtenidos, demanda unidad, pero ni una acción concreta. Resultado: Southern hace una “pausa” de 60 días en Tía María, que fuera de eufemismos creemos es más bien una suspensión de actividades que durará más, hasta que tengamos un gobierno de verdad.

En resumen, el candidato incendiario y nacionalista se convirtió en tibio Jefe de Estado durante sus primeros años de mandato, y termina sus últimos meses en Palacio como un gobernante timorato, sin fortaleza ni decisión. No ha solucionado nada. El comercio y el turismo en el sur están paralizados, la anarquía se agudiza, pues la lavada de manos de la Southern no convence a nadie, y ya se habla de crisis mayores: una Huelga Regional Indefinida y hasta de pedidos de vacancia presidencial para que asuma la segunda en el orden de sucesión, Marisol Espinoza.

Si bien no se puede aceptar que una demanda poblacional justa se convierta en una espiral violentista, y que turbas azuzadas por agitadores profesionales pretendan incendiar la pradera con métodos senderistas, el papel cumplido por el Estado, por el gobierno en particular ha sido pobrísimo, decepcionante, vergonzoso.

Policías sembrando armas punzo cortantes en manifestantes detenidos, y Ministros fungiendo de voceros de una empresa que tiene un largo historial de incumplimientos en temas ambientales, haciéndole el amén al acusar a dirigentes de la protesta, a los que es claro que intentaron comprar para que levanten la medida de fuerza, y de no lograrse, descalificarlos como chantajistas.

En el colmo de la incompetencia, varios voceros del gobierno admitieron que no sabían que se estaba incubando esta crisis en Islay. Si con lo de Conga no aprendieron, entonces es obvio que deben buscarse otra ocupación, y lo mismo quienes fungen de expertos en inteligencia de la DINI, porque es inadmisible que se dediquen a hacer reglajes a políticos opositores (y hasta oficialistas) y periodistas, y se les pasee el alma en temas gravitantes de seguridad.

Esto no es una “tregua” como lo quieren dibujar desde el gobierno. Es un desmadre de dimensiones incalculables, sólo que no parecen darse cuenta. La imagen de nación soberana está por los suelos. Si quisieran, hasta los bolivianos nos invadirían. El Jefe de Estado no ha demostrado ser un líder: vándalos atentando contra policías y la población, y una empresa que se ríe del país al tener una docena de sanciones por incumplir normas ambientales y que ahora habla de “socializar el proyecto” cuando han pasado cinco años sin mostrar ninguna intención de hacerlo.

Es un desmadre, pues. El gobierno está más perdido que ese avión malasio que ya  lleva más de un año y dos meses sin saberse donde está.  Y ni meter preso a Aurelio Pastor, destituir como Fiscal de la Nación a Carlos Ramos Heredia, suspender a tres congresistas el mismo día, o auparse al show mediático de Mónica Cabrejos y el escritor Ivan Thays, hará que recupere la confianza del país. Sólo el actuar con independencia, soberanía y liderazgo.

(Foto cortesia IDL-reporteros)

Los Partidos Políticos y el Narcoestado

Conversaba hace unos días con un aprista de viejo cuño, amigo mío, que fue alcalde de un distrito capitalino hace unos 30 años, y del que puedo decir con satisfacción que jamás fue investigado por malos manejos ni acusado de ningún delito. El tema de nuestra charla, el futuro del APRA en las próximas elecciones tras los escándalos recientes que ligan a connotados líderes de esa organización con los cárteles del narcotráfico.

narco estado

Me decía que él, ya instalado en “la base 7”, había escuchado siempre que el partido de Haya de la Torre se iba a pique tras la revelación de cada desaguisado cometido por sus representantes más visibles, pero que “ahí está, vivito y coleando, siendo protagonista siempre de todo proceso electoral presidencial, cuando no ganándolo”.

No me parece, sin embargo, que sea para ufanarse lo ocurrido con el APRA de un tiempo a esta parte. La exigua votación sacada tras el último gobierno de Alan García debido a la zancadilla de Jorge Del Castillo a la candidatura presidencial de Meche Araoz, su permanente acercamiento al fujimorismo al punto de casi mimetizar ambas bancadas, y los nexos de varios de sus dirigentes más conspicuos con gente ligada a la droga, no son condecoraciones de las que haya que sentirse orgulloso, y en mi opinión, merman toda posibilidad de que García vuelva a Palacio por tercera vez.

El narcotráfico se ha enquistado desde hace tiempo en nuestra política. Investigaciones de especialistas como Jaime Antezana, a quienes ningunean los que tienen techo de vidrio, han revelado que gran cantidad de recientes postulantes (algunos electos) en diversas Alcaldías provinciales y distritales, tienen conexiones innegables con los capos de la coca, y que incluso en el Congreso hay sentados varios de ellos.

Durante el gobierno de Alberto Fujimori, Montesinos extorsionaba a “Vaticano”, y se encontró droga hasta en el mismísimo avión presidencial. En la última campaña electoral se reveló que varios candidatos al Congreso tenían vínculos con narcotraficantes, y Keiko Fujimori los tuvo que separar de la lista. Su propio hermano Kenyi era socio de un postulante (Miguel Ramírez, hasta ahora accesitario y que entraría de ser desaforado alguien de esa bancada) al que la policía le encontró gran cantidad de cocaína en un almacén de ambos.

Siempre se habló de vínculos entre Alejandro Toledo y algunos barones de la droga. Hasta fotos del ex presidente con Manuel Sánchez Paredes hay. Su negativa a hacerse el examen toxicológico durante la última campaña electoral, también fue muy comentado.

La presencia de Nancy Obregón y otras personas del mundo cocalero en el Parlamento, llevadas por Ollanta Humala, son muestras de que la influencia  del narcotráfico siempre busca relacionarse con el poder. El actual presidente ha indultado también a 64 sentenciados por este delito, y la empresa de Gerald Oropeza ha obtenido 177 buenas pro en licitaciones con el Estado durante este régimen.

Volviendo al APRA, el nexo entre Oropeza y Facundo Chinguel ha quedado probado, así como las relaciones entre éste último personaje con los más altos líderes de su partido, entre ellos Luis Nava, ex secretario de Alan García, en el tema de los “narcoindultos”. El asesinato del padre de Oropeza; la intervención del ex gobernador de La Molina en la entrega a éste de una casa del Estado, confiscada a Crousillat; y la presencia de Mario Huamán, asociado al clan de Fernando Zevallos, en la Comisión de Gracias Presidenciales, tras serle conmutada su sentencia por narcotráfico, son indicios contundentes.

Con las actuales tecnologías, que permiten una investigación muy prolija del pasado de quien sea, sería un crimen que el próximo año elijamos gente hermanada  con esa lacra en puestos públicos. Si no se actúa con responsabilidad, vamos camino a convertir nuestra patria en un Narco Estado.