LOS “LIKES” EN LAS REDES Y EL PANORAMA POLITICO

Los memes “mala leche” en que se recuerda al actor Salvador del Solar encarnando al mojigato soldado Pantaleón Pantoja, enchuchado hasta los tuétanos de la prostituta colombiana que interpretaba Angie Cepeda, en una película de Lombardi basada en una novela exitosa de Vargas Llosa, hace más de dos décadas, no se hicieron esperar, una vez se conoció su designación como nuevo Ministro de Cultura.

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Y es que la repulsa de las redes es así. No se para a meditar muchas veces, arrasa con todo por moda y tendencia. Y es por eso que han tenido tanto éxito las marchas contra Keiko Fujimori, la de los “pulpines” que se tiró abajo una controvertida ley laboral en el gobierno anterior, y la orientada a protestar contra la violencia femenina con el logo de “Ni una Menos”.

Ese mismo rumor mediático que va tomando cuerpo a más “likes”, es el mismo que puso el grito en el cielo cuando el cantante Bob Dylan ganó el Premio Nobel de Literatura, y ojo, es el mismo que ocasionó la tragedia de Huaycán, donde la gente se desbordó atacando una comisaría porque se decía que habían detenido ahí a un presunto asesino de niños que traficaba con sus órganos.

Así es nuestro país. Lo que un día es blanco al otro día es negro. Y ambas visiones están bien y consiguen muchos “me gusta” en las redes. Si no, no se explica como el fujimorismo, después de todo lo que robó, asesinó, y destruyó las instituciones democráticas, tenga ahora mayoría parlamentaria y sancione el transfuguismo que ellos mismos inventaron a cambio de unos buenos fajos de billetes en la salita del Servicio de Inteligencia.

La designación de Del Solar (al parecer calificado académicamente para el puesto) es un genial golpe de efecto del gobierno de PPK al margen de la grita desorbitada de quienes ya nos tienen acostumbrados a sus desopilantes declaraciones, como el congresista naranja Héctor Becerril, líder de su tribuna en contra, pues no se le perdona sus anteriores declaraciones de crítica a Joaquín Ramírez y Chlimper, los hombres fuertes de la fallida campaña de Keiko Fujimori este año.

Del Solar entra a refrescar un gabinete contra las cuerdas por el affaire del ex titular de Defensa Mariano González, renunciado por contratar a su pareja sentimental en su despacho, con un sueldo principesco. Y el puesto de éste lo asume, el anterior titular del portafolio de Cultura, Jorge Nieto Montesinos. Los prejuicios contra el actor, que tiene sendos diplomas académicos y ha demostrado su interés por la promoción cultural más allá de sus performances en la pantalla, están fuera de lugar. Habrá que ver su gestión.

Pero las crisis no acaban ahí. La amenaza del vocero fujimorista Luis Galarreta, apuntando a sus adversarios con los garfios que hacen las veces de sus manos, en el sentido que el gobierno “debe ir buscando 18 nuevos Ministros” si se hace cuestión de confianza en el gabinete una eventual censura del Ministro de Educación, Jaime Saavedra, (otra de las piñatas de la mayoría parlamentaria que ve en él un escollo para poder tumbarse la Ley Universitaria y poder controlar a su antojo los gobiernos en las altas casas de estudios).

Si Saavedra es censurado en la interpelación, el gobierno podría retrucar pidiendo que se vote una moción de confianza a todo el Consejo de Ministros, una nueva investidura legislativa. Y de no darse, caería el Gabinete Zavala. Carlos Bruce, vocero de la bancada oficialista, devolvió el golpe a Galarreta, señalando que sería bueno que el fujimorismo “se busque también otros 72 congresistas”, en alusión que el régimen podría verse obligado a cerrar el Parlamento y convocar nuevas elecciones para él.

Así las cosas, el panorama está enrarecido al máximo. Haría bien el gobierno quizás en desprenderse de Saavedra antes que la sangre llegue al río. No sabemos si tiene responsabilidad en el mal uso de los fondos aprobados para que el Comité Olímpico Peruano organice los Juegos Panamericanos, o en las compras de su sector beneficiando a personas allegadas a funcionarios nombrados por él. Pero pensamos que ya estuvo bastante tiempo en el portafolio (viene desde el gobierno de Humala) y  dar un paso al costado no siempre es muestra de debilidad y fracaso, sino que a veces puede ser una movida inteligente.

Y lo mismo se puede decir del Ministro del Interior, Carlos Basombrío. El incendio donde murieron jóvenes bomberos, lo que pasó en Huaycán, y sobre todo sus patinadas en el caso del siniestro de Larcomar, donde orientado por los empresarios que buscan salvar su responsabilidad, hasta había divulgado el rostro de un ciudadano ajeno a la tragedia y ofrecido una recompensa por él, le han aguado el romance con los dígitos de aprobación.

Dejar a los adversarios sin argumentos para seguir boicoteando la gestión no siempre es enzarzarse en una pelea a muerte con ellos, sino que en ocasiones es atender el clamor ciudadano, ese que a veces se expresa en los “likes” acertadamente y no como producto de un arrebato hepático.

A Del Solar y Nieto se les debe dar el beneficio de la duda, en vista que el régimen aún no cumple medio año. Eso es de demócratas y caballeros. Y en el caso de Saavedra y Basombrío, si los pulgares del soberano están abajo, no es saludable terquear, pues el resultado podría ser una crisis aún mayor que atente contra nuestra aún frágil, endeble democracia.

Las lecciones del proceso electoral y mi “experiencia Guzmán”

Tenemos nuevo Presidente, Pedro Pablo Kuczynski, al que se debe apoyar de forma cohesionada y responsable, y vale la oportunidad para que el suscrito haga algunas reflexiones en primera persona sobre las lecciones que nos ha dejado el medio año de vertiginosa campaña electoral que hemos vivido, en el que tuve ocasión de participar activamente, como parte del equipo de “Todos por el Perú”, liderado por Aureo Zegarra, que postuló a Julio Guzmán a la Presidencia de la República.
los candidatos 2016
La primera lección: “A veces en la puerta del horno se quema el pan”. Y esto va obviamente para el fujimorismo, que ya se sentía ganador, y acusó groseros exabruptos de soberbia y ninguneo con todos los demás, amén de volver a caer en la conformación de un equipo que hacía agua por todos lados en lo referente a propuestas (la única en limpio era el indulto a su líder) además de escasa solvencia moral.
Otros que mordieron el polvo fueron César Acuña por sus plagios y acusaciones de lavado de activos, Alan García y su desastrosa alianza con el PPC (y encima su poca visión para ver que los narcoindultos le pasarían la factura), Alejandro Toledo que tendrá que buscar firmas de nuevo para refundar su partido (si es que antes no va preso, pues su situación es muy complicada), el nacionalismo, dos veces protagonista en los últimos procesos ganando el del 2011, y ahora totalmente desmantelado por obra y gracia de su presidenta Nadine Heredia; el alcalde Castañeda, que pese a su aprobación en Lima (inflada en nuestra opinión) tuvo que retirar a su candidato presidencial o perdía la inscripción; y Guzmán, que se dejó encimar por un entorno nefasto de personas sin escrúpulos por un lado (dos o tres) y de incompetentes por el otro (también un par y alguno más) y abusando de la buena fe de un partido con una docena de años de fundado que le dio su logo, sus firmas, sus bases, sus técnicos y un trabajo de recolección de fondos, desperdició la oportunidad de convertirse en el outsider que esperaba el Perú, mal inscribió su fórmula y su lista congresal, quiso copar con ese entorno los estamentos de la organización que lo cobijó, y se mostró como un mal perdedor, arengando para que no haya elecciones, y ahora, lanzándose solito, mismo mesías iluminado, a buscar un millón y más de firmas para construir el sueño del partido propio, como si no tuviéramos ya bastantes.
Párrafo aparte merecen los organismos electorales. Se necesita una reingeniería total en el JNE y la ONPE. Han convertido el pasado proceso en un chiste cruel, en un circo trasnochado, donde ha corrido influencia partidaria (y quizás también dinero). Fregó a algunos por las puras, dejó pasar a otros que no se merecían seguir en carrera.
El fujimorismo, quiérase o no, será protagonista este primer año, y quizás el segundo, en virtud a la abrumadora mayoría parlamentaria que tiene. Lamentablemente ya estamos viendo su entraña, convenida y venenosa. Volver con la cantaleta de la liberación de su líder preso como si ese fuera un tema de interés nacional, y encima chantajear con eso al gobierno, pues si no se cede no habría voto de confianza al gabinete ni facultades legislativas para arrancar las reformas urgentes que se requieren tras el mediocre paso del humalismo por Palacio.
keiko fea
Vaticinamos una ruptura en él. Más del 65% de sus congresistas no son militantes naranjas, sino operadores políticos regionales, que se sumaron al coche que aparecía como ganador, y hay de todo ahí, desde personas para los que la política es un juego de negociaciones y conveniencias muchas veces amoral, y otros que no se sentirán cómodos con Kenyi, la señora Chacón, el puneño Mamani y otras perlas así, y preferirán tratar directamente con los ministros de PPK las demandas de sus poblaciones, acercándose de a pocos a posturas más razonables, que los alejarán de la olla de grillos en que se convertirá FP en estos cinco años, con Fujimori preso aún, y sus dos hijos políticos sacándose los ojos para ver quien representa a la dinastía en el 2021.
La izquierda tiene la gran oportunidad de demostrar madurez. Hay algunos personajes interesantes entre los elegidos, como también hay de los que no aprenden pese a los trancazos que la historia les ha dado. El liderazgo de Verónika Mendoza se puede diluir si Marco Arana decide que el 2021 es su momento, Marisa Glave apuesta por no ser segundona ya y prefiere ponerse al frente, y ojo, Gregorio Santos, ya libre tras un abusivo encarcelamiento de dos años, reedita con más potencia lo alcanzado en las pasadas elecciones, en las que triunfó ampliamente en Cajamarca y tuvo nichos interesantes en otros puntos del país, aunque lamentablemente (para él) no le alcanzara para tener bancada parlamentaria.
Veremos que tan fino hila PPK, que a decir verdad se encontró la Presidencia por el lío que fue el proceso gracias a los organismos electorales, la debacle de Guzmán y Acuña, y el anti fujimorismo y anti comunismo, que jugaron un partido importante. Merece destacarse el trabajo silencioso y desinteresado de “Líderes en Acción”, un colectivo formado por un joven ex operador de Guzmán, el presidente de EBC Perú, Martin Palomino. Recorrió todo el Perú, aglutinó integrantes de ex comités morados y de Barnechea, Lay, Acuña, ex humalistas y ex toledistas, como pepecistas frustrados por la alianza con el APRA, y marcaron la diferencia en la segunda vuelta. Esos 42,600 sufragios con los que PPK se impuso a Keiko Fujimori (y quizás algunos más) hay que decirlo, se los deben a LEA de Palomino.
ppk y martin
Respecto a mi “experiencia Guzmán”, poco se puede añadir a lo expresado en su valiente carta abierta por Marjorie Effio, quien fue Jefa de Prensa de la candidatura, y con quien compartimos algunas responsabilidades de la misma. Es falso que su exposición pública de los tensos momentos vividos durante los dos últimos meses de campaña obedezca a piconería por no haber sido considerada en la lista del Congreso. Lo mismo puedo decir de mi mismo, pues no me quitaba el sueño ser candidato, y no lo pedí yo, sino que fue solicitado por tres importantes miembros de la campaña.
En lo personal, le deseo suerte en su intento de fundar un club a su medida donde pueda ser el dueño de la pelota, que no comparto. Pienso que Guzmán es un interesante activo para la política del país, aunque esté equivocado ahora, y crea que se puede gobernar el país creyendo sólo en si mismo y sin equipos, junto a piquichones adheridos a las faldas de su familia.
con julio en la cena
El silencio del suscrito fue público, más no interno. El Gerente de Campaña, el Secretario Provincial de Lima, y el Presidente del Partido, amén del propio candidato, estuvieron siempre informados del malestar causado por algunas actitudes del entorno más cercano de Guzmán. Se abundará en detalles en una futura publicación, por lo que no se dio entrevistas ni declaraciones cuando ocurrió lo que ocurrió, pese a la insistencia de varios colegas de los medios. Claro que habrá, como en el caso de Marjorie, ataques en las redes por parte de algunas de las personas que aún siguen a Guzmán. Aquí no hay insultos ni una sola letra difamatoria. Estaremos preparados para decir la verdad de la milanesa, con nombres, pelos y señales.

De “Guzmanlovers” a “Barnecheveres”: El fin del fujimorismo, el humalismo y el APRA

barnechea keiko y guzman

Alfredo Barnechea ha sabido capitalizar los gruesos errores del fujimorismo, el aprismo y el nacionalismo en este proceso electoral, levantando de a pocos y haciendo más o menos lo mismo que hizo Julio Guzmán entre noviembre y fines de febrero, para ponerse prácticamente en la segunda vuelta, a punta de punche de sus bases moradas, una bien diseñada estrategia de marketing en redes y medios, y el destapar a las que deben ser las vedettes de todas las elecciones, las propuestas. Ahora es él quien tiene las posibilidades más a su favor para ser el próximo presidente del Perú. En las calles y redes ha habido una mutación de “guzmanlovers” a “barnecheveres”, lo que implica que el rechazo a los llamados dinosaurios, como acuñara Guzmán respecto de sus rivales fuertes de hace un mes, continúa.

La desastrosa forma en que César Acuña acabó para siempre con su aventura política de querer ser presidente, y la escandalosa injusticia que significó que el JNE filo aprista retirara de la campaña a Guzmán, dándole la mano al líder del partido de Alfonso Ugarte, no sirvieron sin embargo para que a éste le alcanzara y pudiera disputar con PPK el pase al repechaje final con Keiko Fujimori tras la votación del 10 de abril.

El escenario ha cambiado, y a dos semanas del proceso, prácticamente se puede asegurar que Barnechea estaría en esa segunda elección, y que Acción Popular se volvería a encontrar la Presidencia de la República “sin querer queriendo”, pues el anti fujimorismo es casi tan fuerte como el anti aprismo, y la hija del preso ex presidente Fujimori perdería su segunda elección consecutiva.

Fue justamente un representante de AP, Valentín Paniagua,  quién en unos meses llevó a cabo una transición en el gobierno, de un Estado acostumbrado a ser corrompido o sojuzgado con amenazas y chantajes por el fujimorismo, a uno en el que al mismo tiempo que se crecía económicamente, se iban sentando las bases para castigar la impunidad y la infracción a la ley. Al fujimorismo le tiene sin cuidado esto, para ellos (como para los apristas y hay que decirlo también, los ppkcausistas, los chakanos y los seguidores del alcalde Castañeda, cualquier rincón del Estado es una ubre llena de recursos que creen haber ganado el derecho de secar), por lo que Barnechea tiene de ganar la gran oportunidad (como la tuvo Guzmán y la tendría de haber seguido en carrera) de ordenar el aparato público para que sirva más eficientemente a las personas, y no sea al revés.

Esta elección, al parecer significaría el fin del humalismo, que no pudo presentar una alternativa peor que la de Daniel Urresti, y cuyos líderes afrontarán seguramente una feroz investigación y hasta un juicio de residencia por una serie de temas, que salpican a todo el mundo, entre ellos a la candidata del Frente Amplio, Verónika Mendoza, presente en las cuestionadas agendas de la Primera Dama, al ser su socia y sucesora en la administración de una ONG que contaba con amplios recursos chavistas desde Caracas, algunos gestionados por Martín Belaúnde Lossio, hoy preso.

También del aprismo, o en todo caso del alanismo. Torpemente decidieron unir fuerzas con el PPC, que va de capa caída, cada vez de mal en peor. El peor negocio político para los otrora partidos con controlaron la Asamblea Constituyente tras el retorno a la democracia en 1980. Si pasan la valla, lo que sería un milagro, corren el riesgo de liliputizarse como los movimientos de Florez-Araoz u Olivera, sino hacen una reingeniería y renuevan sus cuadros.

Y, finalmente, también la debacle del fujimorismo en caso que le gane Barnechea a Keiko en esa hipotética segunda vuelta. Igual hubiera sido con Guzmán en la cancha. Que la hija del caudillo que ellos dicen que fue el mejor presidente de la historia, pierda dos elecciones seguidas, con él aún vivo y victimizándose en la cárcel, sumado a todos los cuestionamientos sobre su lista de candidatos al Congreso, donde hay desde lavadores de dinero hasta abiertos socios del narcotráfico; y a que hayan infringido soberbiamente las normas que regulan los comicios, regalando plata, al igual que Acuña,  a través de su creación Factor K, con el consiguiente rechazo que esto ha causado, no le auguran un buen futuro, más que el de tener por última vez una mayoría entre la minoría parlamentaria.

Ahora, Barnechea no es acciopopulista como lo fueran el fundador de ese partido, el dos veces ex presidente Belaúnde Terry o Valentín Paniagua (y como sí lo son sus candidatos a vicepresidentes, Víctor Andrés García B. y Edmundo Del Aguila). Es más bien un outsider como lo es Guzmán. Solo que estuvo ligado a Alan García durante el primer gobierno de éste, para luego ir virando hacia una derecha más conservadora. Es culto, se ha preparado como estadista, no se le conocen chanchullos ni anda vinculado a escándalos.

No sería un lujo extremo pero es una posibilidad de gobierno que podría asegurar 5 años de relativa tranquilidad. Si Guzmán y Todos por el Perú mantienen vigencia y se reestructuran bien, se estaría produciendo para el 2021 una continuidad y una transferencia más saludable para el país que la que podría generarse si el fujimorismo, el alanismo o la fragmentada e ineficaz izquierda llegaran al poder ahora. Con todo lo malo que ha sido este proceso electoral, plagado de irregularidades y de injusticias, se espera que los años de improvisaciones, experimentos y escándalos de corrupción vayan llegando a su fin, para poder por fin modernizar el Perú y llevarlo a globalizarse competitivamente con otras naciones más desarrolladas.

Urgente: Se busca outsider

A un año de las elecciones se van perfilando las opciones que tendremos para escoger al sucesor del Presidente Ollanta Humala, y el tema del “outsider” o candidato nuevo vuelve a poblar los análisis de los periodistas en medios de comunicación y redes sociales, como en los comicios pasados. Esta vez al parecer tendremos más de 20 postulantes, y hay algunos que ya empezaron su campaña.

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Hace 4 años, ese sector de desencantados por los partidos políticos tradicionales puso sus esperanzas en Pedro Pablo Kuczynski, a quien en este blog bautizamos como “el gringo atrasador”. Con un mensaje juvenil para sus años, un buen trabajo en redes sociales, y una propuesta que incluía gente de derecha, centro e izquierda, estuvo a punto de pasar a segunda vuelta.

Hoy se ha desinflado y si bien estará en el partidor, no parece ser el mismo. Algunas denuncias sobre su actividad como lobbysta y el alejamiento de varios de sus socios en el “sancochado” pasado, ponen a PPK por debajo de las preferencias del electorado en comparación con la elección pasada.

El nacionalismo esperó los primeros dos años y medio, sondeando el ambiente, para al final desestimar una probable candidatura de la Primera Dama, Nadine Heredia. Forzarla hubiera requerido cambios constitucionales. Y el desgaste del gobierno es más que evidente. Han apostado por Daniel Urresti, un tipo confrontacional al extremo. La carta democrática es Ana Jara. La Vicepresidenta Marisol Espinoza, de hecho su mejor cuadro, ha sido tentada por otra opción.

urresti y nadine

Los de siempre estarán. Alan García es el candidato natural del aprismo, aunque el gobierno lo quiera fuera de la contienda. El aprobar las conclusiones de la mega comisión que lo investigó pretendió ser una zancadilla, pero no existen en ellas pruebas de enriquecimiento ilícito del ex Presidente, y volverá a tentar suerte, ahora en alianza con Alex Kouri, que sin embargo ya está incurso en un proceso penal que podría descalificarlo.

El fujimorismo tiene como su abanderada otra vez a Keiko Fujimori, pero su sintonía con la población se hace cada vez más difícil. Conforme maduran los electores, van entendiendo que si su padre está preso ya tantos años no es por gusto. Y finalmente, pese al cargamontón por Ecoteva y otras perlas, Alejandro Toledo terquearía una nueva postulación.

Además, el PPC y AP irían con candidato propio (no definidos aún pero se perfilan Marisol Pérez Tello y Alberto Beingolea por los primeros, y Mesías Guevara y Johnny Lescano por los segundos), lo mismo que Alianza por el Progreso (el trujillano César Acuña) y Restauración Nacional (el pastor Humberto Lay).

El sector de la izquierda busca agruparse. Diversos grupos se han reunido, entre ellos los liderados por Salomon Lerner, Yehude Simon, Susana Villarán, Verónika Mendoza, Marisa Glave, la CGTP, el padre Marco Arana y Gregorio Santos. Ahí puede entrar a tallar la actual Vicepresidenta. Sin embargo, terminarán divididos. El sociólogo Julio Cotler señaló que “es una conjunción de personalidades que no tiene futuro, pues no hay una alternativa concreta al modelo económico imperante”.

izquierda

Otro voceado desde hace algunos años era el cocinero y empresario Gastón Acurio, pero ha desestimado tener aspiraciones políticas. El más reciente es Julio Guzmán, un tecnócrata que ha servido como viceministro en el actual régimen. Es una incógnita, y aunque lo han estado marketeando en los medios, le falta preparación, y no está entrando a la liza ni con propuestas entendibles para las grandes mayorías, ni con actitudes tajantes respecto de la corrupción y otras perlas de sus ocasionales rivales. No se puede ser tibios as estas alturas.

Hay muchísimos más, Carlos Jaico, Rómulo Mucho, Theodore Dale, Claudio Zolla, Claudio Nieves, Jorge Román, el ya varias veces candidato Ezequiel Ataucusi. Varias coordinadoras civiles y juveniles han sido convocadas también para presentar candidatos a listas parlamentarias. El pizzero y dueño de restaurantes Mauricio Diez Canseco, también se puso en la cola, y en recientes declaraciones, resucitó Fernando Olivera, líder del ya desaparecido FIM (al que perteneció el actual Premier Pedro Cateriano), para darle una ayudadita pateando a los adversarios mientras él se paseaba buscando respaldo de las fuerzas políticas.

Con un discurso novedoso y propuestas modernas aplicadas en otros países, está también UBC (Unidos por el Bien Común) que lidera Martín Palomino, que viene aglutinando a varias organizaciones, y tiene respaldo de reconocidos personajes como el ex presidente uruguayo Pepe Mujica. De entre todos ellos, parte con alguna ventaja el ex congresista Antero Florez-Araoz, líder de ORDEN, que ya tiene las firmas y está inscrito, y es muy popular entre los hombres de prensa.

antero

Hay mucho pan que rebanar aún, pero el silbato ya sonó. A escuchar propuestas con amplitud de criterio pero también con oído crítico, para no volvernos a equivocar.