Las lecciones del proceso electoral y mi “experiencia Guzmán”

Tenemos nuevo Presidente, Pedro Pablo Kuczynski, al que se debe apoyar de forma cohesionada y responsable, y vale la oportunidad para que el suscrito haga algunas reflexiones en primera persona sobre las lecciones que nos ha dejado el medio año de vertiginosa campaña electoral que hemos vivido, en el que tuve ocasión de participar activamente, como parte del equipo de “Todos por el Perú”, liderado por Aureo Zegarra, que postuló a Julio Guzmán a la Presidencia de la República.
los candidatos 2016
La primera lección: “A veces en la puerta del horno se quema el pan”. Y esto va obviamente para el fujimorismo, que ya se sentía ganador, y acusó groseros exabruptos de soberbia y ninguneo con todos los demás, amén de volver a caer en la conformación de un equipo que hacía agua por todos lados en lo referente a propuestas (la única en limpio era el indulto a su líder) además de escasa solvencia moral.
Otros que mordieron el polvo fueron César Acuña por sus plagios y acusaciones de lavado de activos, Alan García y su desastrosa alianza con el PPC (y encima su poca visión para ver que los narcoindultos le pasarían la factura), Alejandro Toledo que tendrá que buscar firmas de nuevo para refundar su partido (si es que antes no va preso, pues su situación es muy complicada), el nacionalismo, dos veces protagonista en los últimos procesos ganando el del 2011, y ahora totalmente desmantelado por obra y gracia de su presidenta Nadine Heredia; el alcalde Castañeda, que pese a su aprobación en Lima (inflada en nuestra opinión) tuvo que retirar a su candidato presidencial o perdía la inscripción; y Guzmán, que se dejó encimar por un entorno nefasto de personas sin escrúpulos por un lado (dos o tres) y de incompetentes por el otro (también un par y alguno más) y abusando de la buena fe de un partido con una docena de años de fundado que le dio su logo, sus firmas, sus bases, sus técnicos y un trabajo de recolección de fondos, desperdició la oportunidad de convertirse en el outsider que esperaba el Perú, mal inscribió su fórmula y su lista congresal, quiso copar con ese entorno los estamentos de la organización que lo cobijó, y se mostró como un mal perdedor, arengando para que no haya elecciones, y ahora, lanzándose solito, mismo mesías iluminado, a buscar un millón y más de firmas para construir el sueño del partido propio, como si no tuviéramos ya bastantes.
Párrafo aparte merecen los organismos electorales. Se necesita una reingeniería total en el JNE y la ONPE. Han convertido el pasado proceso en un chiste cruel, en un circo trasnochado, donde ha corrido influencia partidaria (y quizás también dinero). Fregó a algunos por las puras, dejó pasar a otros que no se merecían seguir en carrera.
El fujimorismo, quiérase o no, será protagonista este primer año, y quizás el segundo, en virtud a la abrumadora mayoría parlamentaria que tiene. Lamentablemente ya estamos viendo su entraña, convenida y venenosa. Volver con la cantaleta de la liberación de su líder preso como si ese fuera un tema de interés nacional, y encima chantajear con eso al gobierno, pues si no se cede no habría voto de confianza al gabinete ni facultades legislativas para arrancar las reformas urgentes que se requieren tras el mediocre paso del humalismo por Palacio.
keiko fea
Vaticinamos una ruptura en él. Más del 65% de sus congresistas no son militantes naranjas, sino operadores políticos regionales, que se sumaron al coche que aparecía como ganador, y hay de todo ahí, desde personas para los que la política es un juego de negociaciones y conveniencias muchas veces amoral, y otros que no se sentirán cómodos con Kenyi, la señora Chacón, el puneño Mamani y otras perlas así, y preferirán tratar directamente con los ministros de PPK las demandas de sus poblaciones, acercándose de a pocos a posturas más razonables, que los alejarán de la olla de grillos en que se convertirá FP en estos cinco años, con Fujimori preso aún, y sus dos hijos políticos sacándose los ojos para ver quien representa a la dinastía en el 2021.
La izquierda tiene la gran oportunidad de demostrar madurez. Hay algunos personajes interesantes entre los elegidos, como también hay de los que no aprenden pese a los trancazos que la historia les ha dado. El liderazgo de Verónika Mendoza se puede diluir si Marco Arana decide que el 2021 es su momento, Marisa Glave apuesta por no ser segundona ya y prefiere ponerse al frente, y ojo, Gregorio Santos, ya libre tras un abusivo encarcelamiento de dos años, reedita con más potencia lo alcanzado en las pasadas elecciones, en las que triunfó ampliamente en Cajamarca y tuvo nichos interesantes en otros puntos del país, aunque lamentablemente (para él) no le alcanzara para tener bancada parlamentaria.
Veremos que tan fino hila PPK, que a decir verdad se encontró la Presidencia por el lío que fue el proceso gracias a los organismos electorales, la debacle de Guzmán y Acuña, y el anti fujimorismo y anti comunismo, que jugaron un partido importante. Merece destacarse el trabajo silencioso y desinteresado de “Líderes en Acción”, un colectivo formado por un joven ex operador de Guzmán, el presidente de EBC Perú, Martin Palomino. Recorrió todo el Perú, aglutinó integrantes de ex comités morados y de Barnechea, Lay, Acuña, ex humalistas y ex toledistas, como pepecistas frustrados por la alianza con el APRA, y marcaron la diferencia en la segunda vuelta. Esos 42,600 sufragios con los que PPK se impuso a Keiko Fujimori (y quizás algunos más) hay que decirlo, se los deben a LEA de Palomino.
ppk y martin
Respecto a mi “experiencia Guzmán”, poco se puede añadir a lo expresado en su valiente carta abierta por Marjorie Effio, quien fue Jefa de Prensa de la candidatura, y con quien compartimos algunas responsabilidades de la misma. Es falso que su exposición pública de los tensos momentos vividos durante los dos últimos meses de campaña obedezca a piconería por no haber sido considerada en la lista del Congreso. Lo mismo puedo decir de mi mismo, pues no me quitaba el sueño ser candidato, y no lo pedí yo, sino que fue solicitado por tres importantes miembros de la campaña.
En lo personal, le deseo suerte en su intento de fundar un club a su medida donde pueda ser el dueño de la pelota, que no comparto. Pienso que Guzmán es un interesante activo para la política del país, aunque esté equivocado ahora, y crea que se puede gobernar el país creyendo sólo en si mismo y sin equipos, junto a piquichones adheridos a las faldas de su familia.
con julio en la cena
El silencio del suscrito fue público, más no interno. El Gerente de Campaña, el Secretario Provincial de Lima, y el Presidente del Partido, amén del propio candidato, estuvieron siempre informados del malestar causado por algunas actitudes del entorno más cercano de Guzmán. Se abundará en detalles en una futura publicación, por lo que no se dio entrevistas ni declaraciones cuando ocurrió lo que ocurrió, pese a la insistencia de varios colegas de los medios. Claro que habrá, como en el caso de Marjorie, ataques en las redes por parte de algunas de las personas que aún siguen a Guzmán. Aquí no hay insultos ni una sola letra difamatoria. Estaremos preparados para decir la verdad de la milanesa, con nombres, pelos y señales.

CORRUPCIÓN PONE A CANDIDATOS CONTRA LAS CUERDAS

La lucha contra la inseguridad y ante la corrupción generalizada serán, sin duda, los ejes principales de la campaña electoral presidencial que se avecina. En el primer caso, existe un claro aumento de los delitos, incluso a plena luz del día, y el incremento de la peligrosidad en cualquier parte de las zonas urbanas es preocupante. Hasta viajar en bus se ha vuelto temerario. Y el gobierno, si bien exhibe algunos pequeños triunfos en ese sentido, tiene en el balance general más en la columna del “debe” que del “haber”.

corrupcion

Y sobre la corrupción, una reciente encuesta señala que la percepción de la sociedad peruana es que los principales candidatos, según esos mismos sondeos que el autor de esta columna toma siempre con pinzas, están todos involucrados en hechos ilegales que afectan su credibilidad y la de las propuestas que pudieran presentar en ese sentido.

El caso “Lava Jato” que en el Brasil ha determinado hasta el momento unos 60 presos, entre ellos muchos políticos importantes, y cuya investigación va ramificándose hasta dejar expuestas a casi 250 empresas. Involucra también a varios aspirantes peruanos a la Presidencia de la República de una u otra manera, mientras que otros casos, como los narcoindultos, Ecoteva, las agendas de Nadine Heredia o el asesinato del periodista Hugo Bustíos, son elementos también que afectan varias candidaturas presidenciales. El sondeo señala claramente que tanto Keiko Fujimori como PPK, Alan García, Alejandro Toledo y Daniel Urresti han bajado sus niveles de aprobación fuertemente en comparación con el mes pasado.

Si el caso, que salpicará a varios candidatos presidenciales, y seguro también a la ex alcaldesa de Lima y al actual burgomaestre de la capital, es visto por el Congreso en un año electoral, se enrarecerá el ambiente político y las acusaciones de una y otra bancada parlamentaria frenarán el impulso a una serie de reformas que son vitales en este último tramo del gobierno del Presidente Humala. Aconsejar a los políticos que dejen esto en manos de la justicia es pedirle peras al olmo, pues la tentación de llevar agua para su molino demoliendo al contrincante será muy fuerte, sin embargo la hacemos a sabiendas que como siempre verán las cosas de acuerdo a su conveniencia antes que la del país.

Ese tipo de lobbys y negocios colaterales existen desde siempre (La página 11 del primer gobierno de Fernando Belaúnde cuando era ministro PPK es un ejemplo de ello), y gracias a las investigaciones independientes ahora en boga se sabe que tanto el mencionado líder de Peruanos por el Kambio como Alan García, pasando por el fujimorismo y el toledismo, y también el actual gobierno  vía Martin Beláunde y otros operadores, han servido para el enriquecimiento de  líderes políticos que empezaron con mucho idealismo y compromiso, y que ahora forman parte de un exclusivo club de tramitadores oficiales de los grandes conglomerados empresariales.

¿Existen políticos probos, nuevos o antiguos? ¿Votar por ellos es perder el sufragio como quieren hacernos creer las manipuladas encuestas que sabemos son pagadas y maquilladas para influenciar a la población? Un sector de la izquierda propone a la congresista Verónika Mendoza como alternativa viable, mientras que el espacio de centro viene siendo ocupado por Julio Guzmán, de “Todos por el Perú” con un mensaje técnico y moderno.

A ellos, que han iniciado una campaña aún bastante tímida, las encuestadoras no les dan chance, pero en la calle, donde se conversa sin tarjetas y cuadros estadísticos, y en las redes sociales, van encontrando poco a poco más adherencias, tratando de convertirse en los “outsider”, la opción “limpia” frente a los de siempre, que son ensalzados por conveniencia, pero que constituyen un retroceso para la moral del país. Veremos cómo se va presentando la campaña, que sin duda será interesante.

LA CAMPAÑA DEL 2016: LAS CARTAS SOBRE LA MESA

los candidatos

Sube la efervescencia por la campaña electoral para el próximo año, cuando ya hay lanzados alrededor de siete candidatos presidenciales. Por su parte, las encuestas insisten en querer manipular a los votantes vendiéndoles sus profecías sobre quiénes serán los preferidos en las urnas, el gobierno de Humala desbarra hasta estar a punto de quedar en un dígito de aprobación, y en los mercados todo el mundo hace lo que quiere, y suben también los precios de los productos semana a semana mientras el Primer Ministro se enterca en no subir el sueldo mínimo.

Ese es el desalentador panorama a menos de un año del cambio de mandato. No se dice abiertamente, pero el país vive una tremenda crisis económica que busca ser maquillada por cifras macro que nos dicen que hay reservas, que pese a la caída de los precios de nuestros productos y exportaciones, tenemos un alto crecimiento en comparación con otras naciones. Lo cierto es que no se invierte en la reingeniería de las empresas, el mercado inmobiliario está paralizado pese a las miles de construcciones en marcha creyendo que aún hay un boom, y por poner un ejemplo, la cebolla cuesta ahora 4 soles con 50 centavos el kilo, cuando la semana pasada estaba un sol menos, y 15 días atrás tenía un precio de 2 soles con 80 centavos.

Hay alrededor de 20 partidos aptos para presentarse a las elecciones del próximo año, y aunque el registro está abierto hasta enero, es muy difícil que haya alguno más, por la cantidad de firmas hábiles necesarias y una serie de otros requisitos. Por lo que presumimos que, tras algunas alianzas, y el hecho que quizás uno o dos no postulen, tendremos entre  14 y 15 candidatos a la Presidencia.

Pero de ellos, sólo han expresado claramente ya su decisión de candidatear Humberto Lay, Rómulo Mucho, Mauricio Diez Canseco, Antero Florez-Araoz,  Marco Arana, Pedro Pablo Kuczynsky, y Julio Guzmán. Hay en las redes sociales cerca de una docena de otros posibles candidatos, pero seguramente buscarán aliarse con los que finalmente lo sean, como seguramente también lo harán AP, el PPC , Solidaridad Nacional y Alianza por el Progreso, de César Acuña. El conglomerado de izquierda que propugnan Yehude Simon, Salomón Lerner, Susana Villarán y Marisa Glave, aún no definen postulante. Existen rumores que los congresistas Verónika Mendoza y Sergio Tejada evalúan participar. Fernando Olivera lanzó un globo de ensayo también en ese sentido, lo mismo que los ex Primeros Ministros César Villanueva y Oscar Valdez.

Ni el APRA, ni el fujimorismo, ni Perú Posible, ni el propio nacionalismo se han lanzado oficialmente, pero ya las encuestadoras les ponen puntos a Alan García, Daniel Urresti, Keiko Fujimori y Alejandro Toledo.  Son, asimismo, los más resistidos por sectores importantes de la población. Tanto así que ya se rumorea que el líder aprista evalúa el no presentarse, y que dentro del partido de gobierno, un grupo liderado por Ana Jara considera que la candidatura de Daniel Urresti los perjudicará más que beneficiarlos.  Los menos resistidos por la población, de los lanzados son, en ese orden Julio Guzmán con su discurso técnico y novedoso, Antero Florez-Araoz  con su experiencia, y PPK, que ha sumado la adhesión de los ex chakanos Carlos Bruce y Juan Sheput.

¿Cómo se sabe eso? Porque en la calle, en los vehículos de transporte, en los foros de las redes sociales, la gente se expresa libremente, sin preguntas capciosas que buscan conducir las respuestas, y con absoluta franqueza.  Para el grueso sector de no encuestados, la corrupción fujimorista, aprista y toledista no debe volver jamás al gobierno, así como la ineficacia para la lucha contra la inseguridad y la improvisación de la que ha hecho gala este régimen. En ese sentido, ven con buenos ojos a alguien no contaminado con los vicios tradicionales (PPK y Florez-Araoz pueden exhibir experiencia gubernamental a la vez que honestidad, y Guzmán es una incógnita con muchos puntos a favor, pero sin pronunciarse aún sobre temas espinosos, respondiendo como estadista tanto al gobierno como a sus contendores).

Se viene sin duda, una campaña interesante, así  como muy peleada (no creemos que Keiko Fujimori, con todas las denuncias que son su pasivo, tenga ese 33% o más seguro). El gobierno, con todo derecho sí de tener un candidato que les asegure una bancada parlamentaria que lo defienda en el futuro, debe dedicarse no a enrarecer las elecciones, sino a brindar las herramientas para que la transferencia se produzca sin contratiempos, y a gobernar con eficacia, pues los sobresaltos económicos también son pretexto, como lo es el no tener el manejo del Congreso, para posibles aventuras antidemocráticas que nos harían retroceder décadas.