Sacar Lecciones de las Crisis

La crisis que afronta el gobierno del presidente Ollanta Humala a raíz del descubrimiento de que operadores montesinistas recibían custodia policial, es la más grave que hasta el momento tiene que sortear desde que asumiera el cargo más importante de la Nación hace dos años y cuatro meses.

casolopez
A estas alturas, casi la mitad del período para el que fue elegido, ya no se puede hablar de ingenuidad política o falta de experiencia. Es la etapa crucial de todo gobernante, en la que pasada la inicial luna de miel con la población que lo eligió, y la tregua que la oposición le otorgó caballerosamente, debe mostrar eficacia y autoridad, así como voluntad de transferir un Estado mejor que el que encontró, a su sucesor.

El año 2013 está por terminar en unas semanas, y a partir de inicios del próximo, comenzarán a perfilarse mejor los candidatos que intentarán tomar su posta y ceñirse la banda presidencial. Y en ese momento, toda popularidad va cuesta abajo, pues las formas alturadas y respetuosas comienzan a dar paso, casi siempre, a carnicerías mediáticas en las que todo error busca ser aprovechado para levantar imagen, a costa de quien pasa a ser un inquilino precario con pronta fecha de desahucio.

Los medios de comunicación y las empresas encuestadoras desarrollan sus actividades tomando evidente partido o por la sobonería facturada o por la fiera búsqueda por demostrar que elegir a quien está en el sillón de Pizarro, fue un error de la ciudadanía.

Y es ahí que comienzan a aparecer, del lado oficialista, la tentación autoritaria o reeleccionista. Lo hemos visto en diferentes vecinos nuestros como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Argentina, así como en nuestra propia patria, con el fenómeno Fujimori.

lopez meneses

La coyuntura actual, sea por dejadez o ineficacia del ex ministro del Interior Wilfredo Pedraza, sea por vínculos de larga data entre López Meneses o el propio Montesinos con militares cercanos al actual mandatario, como si ha sido maquinada desde la Base Naval o la Diroes, ha generado una crisis cuando el nuevo Primer Ministro aún no se sentaba bien en su despacho y ha conseguido que tras veinte años vuelvan a usarse nefastas palabras como “golpe de estado” o “autogolpe”.

Minimizar el asunto llamando a este problema “un aislado caso de corrupción policial” no es lo más conveniente. Es preciso resolver el problema de inmediato, de lo contario estaríamos entrando a una vorágine que desencadenaría una crisis constitucional, como ha expresado el sociólogo Julio Cotler. Y ya sabemos cómo terminan éstas en nuestro país: Entercando al jefe de Estado y dándole argumentos para patear el tablero de las libertades y la democracia. Hay que tener mucho cuidado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s