Las revelaciones de Antauro

Termino de leer el libro “Conversaciones con Antauro Humala”, que en buen resumen es una excelente entrevista con el encarcelado líder etnocacerista a cargo del periodista Pedro Saldaña Ludeña, quien lo visitó en “Piedras Gordas” en el año 2007, y me asaltan pensamientos encontrados. Si bien es público que no comulgo con la filosofía del arrebatado hermano del Presidente, que por momentos se asemeja mucho al famoso y caduco SEASAP aprista, al expresar que solo el etnonacionalismo salvará al Perú, no hay duda que el entrevistador ha conseguido hacer hablar de todo y de todos al díscolo organizador del Andahuaylazo.

La tercera edición de esta obra, publicada en el 2011, a poco de haberse iniciado el gobierno de Ollanta Humala, nos presenta a un Antauro mesiánico, autodescrito como el “mitologizador” que creó el mito “Ollanta” en las serranías del país, en la tropa de un ejército desmoralizado por la corrupción, y en los kioskos de periódicos merced a una publicación que tenía un lenguaje revolucionario, extremista, radical, pero no por eso menos identificado con lo que piensa una gran mayoría del país, pues es imposible soslayar el descontento que llevó a su hermano a ganar la Presidencia, y a muchos como él a obtener los principales cargos en Gobiernos Regionales y Provinciales en diversas circunscripciones del Perú.

En la sabrosa entrevista con Pedro Saldaña, que se extiende por casi 450 páginas, Antauro Humala considera que su hermano Ollanta, hoy Presidente de la República, no sólo traicionó al clan familiar y al pensamiento etnocacerista, convirtiéndose en un “globoidiotizado”, sino que se dejó seducir por el “criollismo colonizador” y por el dinero, amén de fustigar a la Primera Dama, a quien llama “la tia Nadine” por ser prima de su madre, y a quien considera una arribista con una desmedida “ansiedad monetaria”.

Uno puede discrepar abiertamente de los fundamentos tawantisuyanos y los métodos violentistas de Antauro Humala, pero no puede dejar de reconocer el enorme valor periodístico de esta entrevista en la que el etnonacionalista se “deschava”, y hace mil y un revelaciones así como confesiones de índole personal.

Afirma, por ejemplo, que si bien en su familia no había tradición castrense (o como él lo llama “pedigree militar”), los objetivos políticos inculcados por su padre Don Isaac no constituían que él y su hermano Ollanta llegaran al generalato (colapsado moralmente desde la época de Morales Bermudez hasta el fujimontesinismo), sino que se ubicaran en un rango intermedio con mando de tropa para tomar el poder como el caso del coronel Gutiérrez en Ecuador y del Comandante Chávez en Venezuela. Reclama, eso sí, honores para el General Velasco, que “demostró que el ejército podía ser un agente de cambio”, y de quien dice comandó un septenio en el que “la sociedad peruana avanzó más que en siglo y medio”.

Al referirse a la lucha antisubversiva, reconoce haber conocido al subteniente Telmo Hurtado, y afirma que “hay Accomarcas, Cayaras, Frontones y Cantutas porque en el ejército se ejecuta la doctrina de guerra contrasubversiva importada del Pentágono”, aplicada en el Vietcong. “Esas muertes fueron en bien de la democracia criolla, que considera que están bien muertos pero mal matados”, indica. Para Antauro Humala la Fuerza Armada como institución se había corrompido y vladimirizado hasta la médula, y era necesaria una insurgencia cuyo líder emanara de una joven oficialidad libre pensadora y emancipada de los parámetros del establishment. Y es ahí donde él inicia el mito de su hermano Ollanta, con la rebelión en Locumba, en octubre del año 2000.

Enfatiza, sin embargo, que en la fabricación del líder, erró, pues su hermano fue siempre el menos lector de la familia, se creyó de pronto un ungido sin estar a la altura de las circunstancias históricas, y se convirtió en “una caricatura precozmente acriollada, además de exteriorizar insalvables vacíos éticos”. Señala que mientras él (Antauro) quería hacer una revolución, su hermano (Ollanta) se conformaba con un simple reformismo institucional.

“Mi hermano jamás fue etnocacerista. No tenía inquietud social ni solidez ideológica”, dice, agregando que sin embargo él y los miles de reservistas apostaron por el comandante en actividad como única alternativa de esperanza para sus planes rebeldes. Sin embargo, indica “su estadía en el extranjero le globocolonizó el seso”, como lo demostró al condenar la asonada en Andahuaylas, de la que tuvo perfecto conocimiento, pues en privado manifestó su conformidad en sacar a Alejandro Toledo de la Presidencia, a quien ambos consideraban que era no solo un Presidente deslegitimado por no denunciar la Constitucion del 93, sino tambien por considerarlo “inmoral y toxicomano”.

Reconoce que el Andahuaylazo estaba llamado a convertirse en trampolín electoral, pero que Ollanta, pese a llegar a la segunda vuelta en el 2006 (e incluso ganar la primera por encima de Alan García llevando además a 45 congresistas al Parlamento), se dejó asesorar mal, optó por reorientarse a los sectores A y B “ganando un voto en San Isidro pero perdiendo 10 en Huaycán”. Con todo, señala que está convencido que hubo fraude, pues el “criollismo globocolonizado” no podía permitir que un Humala les ganara, y que ya Alan García había pasado a ser parte del entorno de Bush.

Antauro Humala habla muy bien de Armando Villanueva del Campo, líder histórico del APRA, y de Javier Valle-Riestra, constitucionalista y su abogado, a quien le disculpa su breve paso por el Premierato durante el régimen fujimorista, pero enfila sus baterías contra los ex Ministros de Defensa y RREE del alanismo, Allan Wagner y José García Beláunde, a quienes acusa de “prochilenos” afirmando que serán los responsables de una eventual derrota diplomática en La Haya, o en caso este tribunal falle a favor del Perú, causantes de una humillación internacional, pues afirma que “Chile jamás devolverá nada al Perú mientras el equilibrio estratégico de armas sea de 3 a 1 favorable a ellos”. Dice que Wagner es responsable de “un prontuario entreguista” al autorizar un monumento chileno a Pratt en la escuela Naval, asi como que el malecon de atraque P en Arica este sujeto a autoridad chilena”, y por la revision de los textos de historia nacionales para que se elimine todo sentimiento revanchista para con los chilenos. De Garcia Belaunde indica, agresivamente, que “es sobrino nieto del traidor de Arica, Coronel Agustin Belaunde, unico que propuso la rendicion de la plaza y huyo en la antevispera a la batalla”.

“No se deber llorar como hembras lo que no se sabe defender como varones”, espeta Antauro Humala al entrevistador, al señalar que en su opinion asi La Haya falle a favor de Peru, no avisora una fuerza de cascos azules haciendo replegarse a los destroyers y submarinos chilenos, ya que es una nacion que en su escudo enarbola el lema “por la razon o por la fuerza”, y que moriran segun esa divisa, por lo que propone el rearme peruano, para tener el doble de submarinos blindados y cazas que ellos, recuperar capacidad disuasiva, y “revertir el desequilibrio estrategico que le conviene a USA, que ve en ese pais al gendarme regional para mantener a raya a las choladas peruano-bolivianas”

Sobre la democracia, las elecciones y los partidos políticos, dice que en el Perú sólo hay tres partidos: el APRA, Sendero Luminoso y el auténtico etnonacionalismo. “Todos los demás están podridos”, revelando que en una oportunidad fue abordado por el hijo del ex dirigente aprista Luis Alberto Sánchez, para que sea locomotora en la plancha presidencial de “120 vagoncitos para el Congreso, a 5 mil dólares cada puesto”, de los cuales le daban unos cuantos a él “para que se gane alguito”. Ataca a Vargas Llosa y Hernando de Soto, a quienes considera promotores del establishment colonizador, precisa que no debería permitirse que tengan DNI Alberto Fujimori, Pedro Pablo Kuczynsky, Baruch Ivcher o Eliane Karp; y vuelve a proponer que en un gobierno nacionalista se fusile a los corruptos.

En plano historico, dice que la primera victima de toda guerra es la verdad, y que son los vencedores quienes escriben la historia segun su conveniencia. Enfatiza que los incas fueron exterminados por el peor terrorista que piso suelo peruano, llamado Francisco Pizarro, quien se valio de traidores pero tambien fue traicionado; y que la traicion sigue vigente en nuestra patria como cuando en el patio de honor de la escuela Naval haya una efigie a Arturo Pratt, maximo exponente de la armada chilena que derroto a Grau, y no un busto a Tupac Yupanqui, llamado el Inca Navegante, descubridor de la Polinesia, Oceania y la propia Isla Rapa Nui, o de Pascua. “Pero cualquier almirantillo criollo reaccionaria como si le mentaran la madre pues etnoculturalmente prefieren al chileno Pratt que al Inca Yupanqui. No lo conciben como patrono de la Armada, y que sea venerado por cadetes y almirantes criollos de estirpe italiana e hispana”, agrega con sorna.

Antauro Humala no deja titere con cabeza en esta publicacion de Pedro Saldaña. Califica de quintacolumnista al tradicionalista Ricardo Palma, para quien la debacle en la Guerra del Pacifico se debio a la raza abyecta y degradada que conformaba la sociedad peruana, refiriendose a los indios, mestizos y cobrizos. Por otra parte, al recordar su paso por la Cordillera del Condor durante el conflicto del Cenepa, señalo que los altos mandos de ambos paises acordaron una guerra focalizada en la selva para evitar miles de bajas, como hubiese ocurrido si se convertia en campo de batalla el corredor de la costa, con las densas zonas de Tumbes y Machala.

Su siguiente declaracion sobre este punto, sin embargo, tiene los efectos de un terremoto. En la entrevista, señala que el verdadero movil de los conflictos fronterizos con el Ecuador no es la “amazonitis”, sino el oro. Antauro Humala revela que en los afluentes de los rios Comaina y Cenepa existe un gran potencial aurifero explotado por los Estados Mayores de ambas naciones. “Es un gran secreto militar”, señala, aunque afirma que en el lado ecuatoriano se usa maquinaria para horadar las laderas de la cordillera, haciendo grandes socavones con dinamita, usando grupos electrogenos, y utilizando nativos ashuar para la extracción, mientras que en el lado peruano, se usa a los aguarunas y los huambisas.

“El casi virgen lado peruano a veces es invadido y nuestros soldados tienen orden de vigilar la soberanía nacional”, señala en son de burla, añadiendo que esa es zona eminentemente militar, de ambos lados, y que ningun gobierno civil ha osado jamas fiscalizar. “Se labora 24 horas los 7 dias de la semana y la regalia va hasta el Puesto de Comando en El Milagro ya sea por helicoptero o por via combinada fluvial terrestre”, precisa.

Sobre la TV y el papel de los medios, Antauro Humala afirma que la telebasura impuesta por la década del 90 al 2000, entronizó un monopolio gay (Cacho, Ortiz, Bayly, Chabuca, Jacinta, etc) que aún tiene remanentes, y con respecto a los empresarios o broadcasters afirma que son los verdaderos políticos del Perú, pues influyen mucho más que partidos con representación congresal como Somos Perú de Andrade o Restauración Nacional de Humberto Lay.

En suma, una entrevista reveladora, llena de frases candentes y hasta subidas de tono, pero de necesaria lectura para entender como piensa y porqué actúa como lo hace el recluso más problemático de este régimen, curiosamente presidido por su hermano de sangre. Para él, el nacionalismo no está muerto pese a lo que considera la “traición de Ollanta”, y basa su argumentación en los conflictos sociales sin solución “no por radicalismo extremista sino por verdadero descontento”. Antauro Humala cree en el ejército que le dio de baja por conflictivo, y en sus reservistas, pues asume como cierto que la principal virtud y la principal tara del soldado peruano es la misma: la obediencia. “Si pones a nuestros batallones al frente de un Cáceres, te recuperan el Morro de Arica, pero si les pones a un Montesinos, terminan vendiendo droga en los colegios”, sentencia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s